Últimos temas
» Other World [re-apertura] Inuyasha, Naruto y Saint
Lun Jun 22, 2015 7:34 pm por Invitado

» Requiem of Fiore {Élite}
Sáb Mayo 30, 2015 12:41 pm por Invitado

» Twilight Secret (Élite)
Dom Mayo 24, 2015 1:12 pm por Invitado

» Con mi guarda espaldas -Priv- momentos de al Cb
Vie Mayo 15, 2015 6:50 pm por Zinay Nut

» | N o N a m e | Newman's File
Vie Mayo 15, 2015 12:17 am por Amelie C. Pond

» Awards {Mayo}
Dom Mayo 10, 2015 4:32 pm por Amelie C. Pond

» :: Fate/Nova :: { Elite }
Dom Mayo 10, 2015 11:54 am por Invitado

» Dong Nae Art School [Normal]
Sáb Mayo 09, 2015 6:48 pm por Camilo L. Slavka

» Academia ShowON ♛ Afiliación Élite
Sáb Mayo 09, 2015 6:35 pm por Camilo L. Slavka


Un café, un albino. Un destino — Ft. Marbella

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Un café, un albino. Un destino — Ft. Marbella

Mensaje por Shin Katsuja el Lun Mar 16, 2015 2:13 pm

UN CAFE, UN ALBINO. UN DESTINO

— Joder, joder... — La voz del albino resonaba varias veces por los pasillos de aquel hotel, creando una especie de eco fácilmente perceptible para todos aquellos habitantes. ¿Cómo había obtenido el dinero para dormir una noche allí?, realmente incluso él desconocía aquello, posiblemente se hubiera pasado de copas la noche anterior, aunque la verdad era algo que ya no le sorprendería. Posó su mano sobre su ondulada cabellera mientras suspiraba, después de todo había quedado un desastre en aquella habitación, por lo que ahora tendría que salir de allí lo más rápido posible, sintiendo algo de temor de que hubieran tomado sus huellas digitales o algo por el estilo. Si, era bastante extraño pensar algo así en un como ese, pero para aquel albino no era absolutamente nada de extrañar, pues lo raro era su pan de cada día, después de todo, el mundo en si era una locura. Suspiró, mientras poseía una respiración regular mientras bajaba a paso rápido las escaleras de aquel HOTEL, claro, en vez de usar el elevador, era un idiota que haría todo lo contrario a lo esperad de una persona normal. — No volveré a beber Sake... por lo menos no si sigo con dinero en la bille...— No logró terminar la frase, pues había comenzado a rebuscar por sus bolsillos, sin pista alguna de aquella billetera que no traía más que dos dolares, pues todos sus documentos estaban bien guardados en una casa ajena, donde posiblemente no se perderían jamás. No se había percatado de que había un mostacho falso en su nuca, el cual removió pues había comenzado a sentir cierta "picazón" en aquella zona. Suspiró por lo bajo, después de todo ya era de tarde, quizás a que horas de la madrugada se hubiera dormido, además ahora tendría que cargar con su miserable existencia por el esto del día, era un actor, no era conocido, pero lo era.

Ya eran eso de las 20:00. El Albino había logrado escapar de aquel hotel con vida y con su orgullo (el cual desaparecía lentamente), suspiró con molestia, pues recordaba que el día anterior se encontraba en LA, pero ahora estaba en Hollywood, ¿acaso había echo uso de la teletransportación como había hacían en Dragon Ball Z?, que por cierto, era uno de los más grandes Fans de esa serie. Posó su mano derecha sobre su rostro. sintiendo algo de pena por si mismo, joder, de verdad que tendría que aprender a controlarse cuando bebía, quizás para la próxima terminara en el Planeta de los Simios o hasta con el mismísimo Bob Esponja pantalones cuadrados debajo del mar. — Mierda, mierda, mierda.— Repitió un par de veces mientras observaba como un grupo de gente de morena piel se encontraba por la acera por la cual estaba caminando, no era racista ni nada por el estilo, pero de verdad le incomodaba verlos con toda su joyería de oro completamente falso y de utilería. Una vez que había pasado al lado de estos sin que siquiera se fijasen en su existencia (¿Es por que soy blanco?) tomó aire, tranquilo. Sin embargo ahora tenía una gran duda existencial, y claro, aparte de el problema de su alcoholismo tenía que arreglárselas para poder pasar una noche agradable, después de todo había dormido absolutamente toda la tarde cual koala, ahora tendría que vivir en la noche como Batman. — De tin marín...— Susurró, para luego completar aquello en su mente, después de todo tenía un par de opciones para poder pasar la noche, y si tenía suerte poder encontrar a alguien que le diera hospedaje por la noche, dios mio, de verdad estaba hundido en la miseria misma, incluso había tenido que trabajar como repartidor de pizza con un mostacho falso hace unos cuantos días atrás, era todo un desmadre.

Parpadeó un par de veces tras darse cuenta de el resultado que había salido de aquella muy madura forma de decidir. El Hard Rock Café, un lugar del cual había oído un par de veces, y claro, su nombre lo decía, un lugar en el cual vendían café y se oía el Rock (No jodas, ¿enserio?). Sin temor ni vergüenza alguna, entró descaradamente a aquel lugar dándole una patada a la puerta, no era que quisiese llamar la atención, pero siempre había pensado que tener una entrada gloriosa y perfecta sería lo mejor. El Albino no tenía intención de oír aquella música, realmente le gustaba, pero en ese momento no tenía las intenciones de deleitar sus oídos con aquel sonido, por lo que llevaba unos tapones para los oídos que apenas podían ser vistos, aún podía oír, así que tampoco se encontraba completamente indispuesto en el sentido de oír lo que sucedía a su alrededor. Sin intenciones de llamar mucho la atención se sentó cercano a una de las mesas a las esquinas. — ¿Mesero? ¿Mesero? Traedme un poco de café.— Mencionó casi en un grito, después de todo los tapones le hacían gritar por no oírse a si mismo de una forma completa. Simplemente querría un café, no tenía intenciones de beber alguna bebida cancerígena (y sabrosa) como lo era la Coca Cola, por lo que tan solo le valía con un Café, pero el problema luego sería pagarlo, meh, ya se le ocurrirá algo.

Volver arriba Ir abajo

Re: Un café, un albino. Un destino — Ft. Marbella

Mensaje por Marbella Greice el Lun Mar 16, 2015 5:27 pm

Let's take a coffe



Su día había sido muy placido, se había dedicado a cantar en asilos de ancianos, usando su moderna voz en una mezcla con las canciones más viejas, que eran de las que aquellas personas podrían disfrutar más. Llevaba consigo una guitarra, un vestido corto y esponjado y unos tacones altos y no esperaba más que ver contentos a los mayores que estuviesen dispuestos a escucharla. En esa ocasión el dinero no iba de por medio, solo se trataba de un acto bondadoso, pues a Agnes jamás le había gustado la idea de dejar abandonados a los ancianos en los asilos y nunca ir a visitarlos. Le daba tristeza.

Se sentía bien, buena y ligera, pues había alegrado los corazones de algunas personas que lo necesitaban, no solo cantando, sino también pasando un rato con ellos y platicando para que estos sintieran que si les importaba. En un rato había recibido dos propuestas de matrimonios, unos diez centavos.—que para los ancianos valían mucho, pues eran sus tesoros— y un par de juguetitos antiguos y pequeños de esos que los viejos guardan para sus nietos, pero que no siempre tienen la oportunidad de darles. Con lo mucho que le gustaban los juguetes.

El tiempo había volado más rápido de lo que lo hace un ave en cautiverio a la que finalmente dejan en bendita libertad. Estaba un poco cansada, pero bien sabía lo mucho que había valido la pena. Ahora iba por la calle, decidida a dirigirse directamente a casa a descansar y guardar las pequeñas cosas que había adquirido, con amor. Como siempre, iba a pie. Eran casi las 10pm. Estaba obscuro los carros pasaban lentamente, pues no había trafico. Ella se aseguraba de no sacar su celular o alguna pertenencia valiosa, solo por si acaso, caminando un poco más rápido de lo común, solo por precaución.

A lo lejos pudo divisar un tumulto de gente, en la banqueta por la que ella circulaba. Era gente de piel obscura, con cadenas doradas, probablemente falsas y una grabadora con música "rap". No le molestó, respetaba por completo el color de la gente, y mucho más sus gustos. Sonrió sin más continuando sus pasos sin problemas. No obstante se incomodó un poco al notar como le veían esas personas conforme se iba acercando, tragando grueso y encogiendo de hombros un poco nerviosa, caminando más rápido para terminar ese tramo, sin más. Finalmente pasó junto a ellos, sin atreverse a mirarlos siquiera, manteninedo la vista al frente un poco agitada y escuchando la radio a un volumen incómodamente alto.
Un pequeño golpe en el trasero hizo que la muchacha abriese los ojos con fuerza y saliera corriendo espantada sin más, a toda velocidad, al primer lugar que viese. No le seguían, sin embargo la habían asustado bastante.

Entró jadeante a lo que parecía ser un café con tema de rock, sentándose, pálida y con los ojos cristalinos por el susto, en una silla junto a una mesa de la esquina. Ni siquiera se fijó si la mesa estaba ocupada o no, simplemente dejó la bolsa en la mesa y se encorvó para recargar su frente en la misma, escondiéndose entre sus brazos, sollozando un poco.

▲Faniahh



Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.